¿Por qué usar menos productos puede ser una forma de consumo consciente?

Vivimos rodeados de productos.

Y el maquillaje no es la excepción.

Un producto para las mejillas.
Otro para los labios.
Uno para los ojos.
Otro para el contorno.
Otro para iluminar.
Otro porque está de moda.

Y poco a poco nuestra cosmetiquera puede empezar a llenarse de productos que usamos muy poco.

Pero hay una pregunta que vale la pena hacerse:

¿Realmente necesitamos tantos productos de maquillaje?

La respuesta no es igual para todas las personas.

Y eso es importante.

El Maquillaje Consciente no busca decirte cuánto maquillaje debes tener.

Busca ayudarte a pensar antes de consumir.

Tener menos no significa maquillarse menos

Cuando hablamos de consumir menos, algunas personas pueden pensar que significa renunciar al maquillaje.

No es así.

Puedes disfrutar muchísimo del maquillaje y tener una colección grande.

También puedes preferir una rutina sencilla con pocos productos.

Las dos opciones son válidas.

La diferencia está en que el consumo consciente nos invita a preguntarnos si nuestras compras responden realmente a nuestras necesidades o simplemente a la costumbre de comprar más.

¿Por qué terminamos comprando tantos productos?

Hay muchas razones.

A veces queremos probar algo nuevo.

A veces una tendencia nos hace pensar que necesitamos un producto que antes ni siquiera conocíamos.

A veces vemos un color precioso y simplemente nos enamoramos de él.

Y otras veces compramos porque creemos que necesitamos un producto diferente para cada función.

Nada de esto significa que estemos haciendo algo “mal”.

El problema aparece cuando compramos productos que terminan olvidados en un cajón.

Comprar conscientemente no significa dejar de disfrutar.

Significa empezar a elegir con intención.

Una pregunta sencilla antes de comprar

La próxima vez que estés pensando en comprar un maquillaje, prueba hacerte esta pregunta:

¿Realmente necesito este producto o simplemente quiero tenerlo?

Y cuidado: querer algo también puede ser una razón válida para comprarlo.

No todo lo que compramos tiene que responder a una necesidad básica.

El objetivo no es sentir culpa por comprar maquillaje.

El objetivo es ser consciente de por qué estamos comprando.

¿Ya tienes algo que hace lo mismo?

Esta es otra pregunta muy poderosa.

Imagina que quieres comprar un nuevo rubor.

Antes de hacerlo puedes mirar tu cosmetiquera y preguntarte:

¿Ya tengo un producto que puedo utilizar para conseguir un resultado parecido?

Quizás tienes un labial que también puedes utilizar en las mejillas.

O una sombra que funciona perfectamente como delineador.

O un producto multifuncional que todavía no has explorado completamente.

A veces no necesitamos otro producto.

Necesitamos descubrir nuevas posibilidades en los que ya tenemos.

Aquí entra el maquillaje multifuncional

Como vimos en nuestro artículo sobre maquillaje multifuncional, algunos productos pueden cumplir diferentes funciones.

Un mismo producto puede utilizarse en labios, ojos y mejillas.

Y eso puede ayudarnos a simplificar nuestra rutina y aprovechar mejor lo que compramos.

Por ejemplo, el Labial Chocolate 4 en 1 de Chirpy puede utilizarse como labial, bronceador, sombra y delineador. Labial Chocolate 4 en 1

La idea no es decir:

“Solo necesitas este producto”.

La idea es preguntarnos:

“¿Cuántas posibilidades puede tener un producto antes de que necesitemos comprar otro?”

Comprar menos también puede significar aprovechar más

Un producto que utilizamos de muchas maneras puede tener un lugar diferente dentro de nuestra rutina.

Por ejemplo, un solo tono puede servir para crear diferentes looks.

Podemos utilizarlo:

  • con mayor intensidad;
  • más difuminado;
  • en diferentes zonas del rostro;
  • combinado con otros colores;
  • con diferentes herramientas.

Así descubrimos que tener menos productos no necesariamente significa tener menos opciones.

Puede significar aprender a aprovechar mejor lo que tenemos.

¿Y qué pasa con lo que compramos y no usamos?

Este es otro aspecto del consumo consciente.

¿Cuántas veces hemos comprado algo que nos encantaba y después terminó olvidado?

Puede pasar con cualquier producto.

Por eso, antes de comprar podemos preguntarnos:

¿Cuándo lo voy a utilizar?

¿Combina con lo que ya tengo?

¿Lo voy a usar realmente?

¿Es un producto que necesito incorporar a mi rutina?

Estas preguntas pueden parecer pequeñas.

Pero juntas pueden cambiar nuestros hábitos.

Consumir conscientemente no significa consumir perfectamente

Esta es quizás la parte más importante.

No queremos convertir el maquillaje en una lista de reglas.

No tienes que comprar solamente cuando algo sea estrictamente necesario.

No tienes que tener cinco productos.

No tienes que sentirte mal por comprar algo simplemente porque te gusta.

El consumo consciente no busca perfección.

Busca intención.

Que sepas por qué eliges algo.

Que conozcas lo que compras.

Que lo disfrutes.

Y que, cuando sea posible, aproveches realmente lo que tienes.

¿Y qué pasa cuando el producto se termina?

Aquí aparece otra pregunta interesante:

¿Tengo que desechar todo el envase cuando se acaba el producto?

La respuesta depende del tipo de producto y de su diseño.

Y ahí entramos en otro aspecto del Maquillaje Consciente:

las recargas.

Algunos productos pueden diseñarse para que el envase pueda seguir utilizándose después de que el contenido se termine.

Eso nos permite pensar en una relación diferente con nuestros productos.

No solamente:

comprar → usar → desechar.

Sino:

comprar → usar → recargar → seguir usando.

Y ese será nuestro próximo tema.

Maquillaje Consciente también significa preguntarse “¿cuánto necesito?”

Cuando hablamos de Maquillaje Consciente, no queremos decirte qué debes comprar.

Queremos ayudarte a hacerte mejores preguntas.

¿Qué estoy usando?

¿Por qué lo estoy comprando?

¿Cuánto voy a utilizarlo?

¿Puedo darle más de un uso?

¿Puedo reutilizar su envase?

Y quizás una de las preguntas más importantes:

¿Puedo disfrutar del maquillaje sin sentir que siempre necesito comprar algo nuevo?

Porque ser consciente de cómo consumes no significa consumir menos por obligación.

Significa consumir con más intención.

Y eso también es belleza.

Sigue descubriendo Maquillaje Consciente

En el próximo artículo hablaremos de una posibilidad que puede cambiar la relación que tenemos con nuestros productos:

¿Qué es el maquillaje recargable y por qué importa?

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